M U J E R E S,  ¿Q U E   H I C I E R O N?

Ya lo vimos en el artículo del número anterior de Mujer y Poder: “La Mujer, el Voto y su Conciencia”. Bueno pues, ahora, ha llegado el momento de la “conciencia”… Sí porque el voto de la mujer durara seis años… ¡seis años… dios mío! Si la decisión fue acertada, mereció la pena… ¡que dure, que dure…! Pero ¿y si la decisión fue ligera?... ¡Pobre conciencia! Cargando con una pesada cruz a lo largo de setenta y dos meses, trescientas veinticuatro semanas,  dos mil ciento noventa días… seis años.

Y es que el tema “no es una broma” ni el “ser mujer “es una broma, ni la “mano santa de la mujer” (metáfora) es una broma… Es un “poder maravilloso” que no lo tiene ninguna otra criatura en la tierra. De ahí su cruz, si la mujer es ligera; de ahí su pena; de ahí su castigo… La mujer “arrastra sus equivocaciones”  de una manera tan imperiosa que no hay ser en la tierra que sufra tanto como ella y, además en silencio, que es doblemente sufrimiento. Es su naturaleza. Por eso, la mujer, la “nueva mujer” la mujer de los nuevos tiempos, tiene que ser una “nueva mujer”, una mujer de los tiempos nuevos… el árbitro, el equilibrio, el arrastre, la medula, los ojos, el oído, el latido, el paso, el tacto, la imaginación, la divina….

Si la mujer “atina”… atina como empresaria, como escritora, como maestra, coach, madre, policía, asistente, enfermera, campesina, directora, alpinista, partera, payasita, entrenadora, militar, contadora, alcaldesa, abuela, mujer…  todo lo convierte en maravilla, porque ella es ella, ella es única, ella es… “unicalidad”

Si la mujer “falla” en, iden, iden, iden todo lo anterior… es un infierno, porque falla todo lo “pre-anterior” el árbitro, el equilibrio, el arrastre, la medula, los ojos, el oído, el latido, el paso, el tacto, la imaginación, la divina….

Y es que el hombre, aunque se vistiera de mujer, es hombre: torpe, sin imaginación, patán, acelerado, imprudente, necio, sin calor, sin color, sin olor, insípido… ¡ni modo, está llamado a ser lo que es, y, punto…  naturaleza… pura naturaleza… Así hoy por hoy están “las respuestas de los géneros”. Y, bueno, en base a esa naturaleza “naturalita” de cada uno de los géneros, es igualmente proporcional su participación en la “realidad” y  los logros que obtiene de esa realidad.

De ahí entonces que el voto de la mujer haya sido clave este día 1ro de Julio del 2018 en México para el futuro de nuestro país en los años inmediatos. El voto del varón, es un voto de hombre. El voto de la mujer, es un voto inteligente. Lo es. Lo tuvo que ser.

¿Qué has hecho mujer?

No te esconda. La “realidad va a salir”. Saldrán decenas de estudios donde aparecerá el diagnostico “votacional” del uno de julio. ¿Cómo votaron los del norte, como lo hicieron los del bajío; como fue el voto de los jóvenes (nuevos votantes)  el voto de los indígenas, de los adultos mayores, el voto diferenciado de los miembros de una familia, el voto de los profesionistas, los artistas, los minusválidos, el voto de los mexicanos foráneos, el voto de los ricos, el voto de los pobres… ¿habrán votado los “indigentes”?... el voto de los campesinos, el voto de la mujer…

Un voto femenino que numéricamente habrá sido la mitad de los votos emitidos.

Mujer, ya has votado. Ahora será tu conciencia la que durante seis años te dirá con que inteligencia o con que negligencia lo has hecho. Ya no hay vuelta atrás. Pero no olvides nunca, que “si tú quieres” el país está en tus manos.

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